Notas

Julieta Rada: “Me pone sensible cantar”

Entrevista y fotos: Malena Rodríguez

En el living de su casa con vista a Bulevar Artigas hay un piano, discos, una mesa con muchos premios Gardel en línea. Julieta Rada ganó hace unos días este galardón y vivió la emoción de compartirlo con su padre, que arrasó en varias categorías. No era la primera vez que ganaba; el año pasado ya lo había conquistado y estuvo también nominada a los Grammy Latinos.

La chica que comenzó cantando con el grupo de Urbano Moraes, que ha sido invitada de Fito Páez y Joss Stone, ya tiene dos discos grabados —Afrozen y Corazón diamante— y uno en camino.

Julieta tiene una belleza intensa. El pelo largo, enrulado y negrísimo da marco a un rostro sensual, de ojos rasgados, oscuros y boca generosa. Habla despacio, se toma su tiempo para responder y lo hace con franqueza. Se la ve introvertida a pesar de su expresividad musical. Cuando llega el momento de las fotos se muestra tímida, le cuesta mirar a la cámara, no se siente cómoda.

Pero cuando sube al escenario, esa timidez se esfuma. Hoy día está cantando mucho en Argentina con su pareja musical, Nico Ibarburu. Hizo una gira por el sur y tiene pendiente cantar en Provincia de Buenos Aires.

Estás tocando mucho en Argentina, el país donde naciste…

Nací en Argentina pero me siento más uruguaya. Mi mamá es argentina. Al año de nacer, nos fuimos a México, hasta el ‘95. Y acá tengo mi vida, mis amigos.

¿Fue algo natural para ti dedicarte a la música?

No sé si a la música, pero seguro a algo artístico. Danza o pintura… Durante mucho tiempo estudié danza clásica con María Inés Camou, un poco de contemporáneo también, aunque no me gusta tanto. A los 16 tomé clases de canto con Carmen Pi y a los 17 ya estaba tocando en boliches. Pero no era algo que me cuestionara, porque yo iba al liceo. Cantaba y me encantaba, pero al otro día tenía que madrugar. Lo único que tenía en mente era terminar el liceo. Y luego ya seguí cantando.

¿Cómo ha sido el vínculo musical con tu padre en la vida cotidiana?

Creo que se daba alguna instancia familiar, pero nada muy forzado. Era natural tener un padre músico y tener que ir a una prueba de sonido o a un show y eso te va formando de alguna manera. Pero él nunca nos dijo “canten” o “toquen un instrumento”. Nunca fue así. Pero claro, como que te vas contagiando de la música.

¿Qué te genera cantar?

Me genera muchas cosas. Me gusta, me hace bien. Pero no lo pienso mucho. No sé si es que me hace feliz, porque a veces canto y me pongo triste porque la canción me emociona. Me pone sensible cantar. Me remueve mucho.

¿Has tocado instrumentos?

Un poco, el piano.

¿Y has vinculado la danza con el canto?

Sí, a mí me gustaría que se toquen más. Uno de los proyectos que tengo en mente es hacer un videoclip de candombe y bailar candombe. El problema es que tengo una hernia de disco y me quedé dura en un ensayo y no pude seguir.

Has trabajado en familia. ¿Son de hacer muchas cosas en equipo?

En mis discos siempre llamé a mis hermanos porque los admiro y me gusta lo que hacen y quiero que participen. A  mi padre recién lo llamé en el segundo disco, no quería que apareciera en el primero.

¿Por qué? ¿Necesitabas despegarte de su figura?

Y sí, quería hacer un disco yo. No quería invitarlo porque iba a surgir eso de “ah, Julieta es la hija de Rada y tiene que hacer algo con el padre”. Lo pensé como algo más de la gente que mío. Aunque también mío, entendiendo que somos personas independientes y cada uno hace lo suyo. Tampoco sé si habría aceptado mi padre, porque él se pone con que no se quiere meter en mis cosas. En el segundo disco lo invité y estuvo re bueno. Pero son cosas puntuales, en general como que no nos metemos.

¿Qué es lo que más valorás de tu padre como artista?

Lo que más le valoro es lo constante que es con su trabajo. Él se levanta todos los días y va al estudio y hace canciones. Todo el tiempo tiene canciones nuevas y graba como dos discos por año, y eso es muy difícil de lograr y es algo que admiro profundamente.

¿Es muy importante la construcción de una imagen en tu carrera?

Creo que hoy en día es importante para todos el cuidado de la imagen. Aunque… puede parecer algo más frívolo, pero a mí me enseñaron a estar siempre correcta. Mi padre me enseñó a estar bien vestida y producirme en los shows. La gente va a ver un espectáculo y está bueno entregarles algo lindo. No estar vestido de todos los días.

¿Y para la vida cotidiana también es importante la imagen?

Depende para qué. En mi casa me visto horrible y me gusta también. Estar rota, con un jogging y una remera espantosa… Me siento cómoda con eso. Pero después salgo y mínimamente estoy bien. No estoy todos los días re producida. Pero si tengo que cantar sí, me maquillo y me fascina. Meto toda la producción, me encanta. Pero me gusta pasar por todas las facetas.

Tenés una impronta bien particular y tal vez en parte se debe a tu pelo. ¿Cómo ha sido la relación con él?

En la infancia no me gustaba, me daba una bronca horrible. Quería tener el pelo lacio como mi madre. Después me empezó a gustar mi pelo, de hecho lo quiero mucho. Más de adolescente me empezó a gustar, porque no me gustan las negras de pelo lacio. No es que no me gusten, me encantan, pero siempre pienso que quedan más lindas con rulos. Lacio me queda bueno, pero no soy yo. Una vez por año me gusta hacerme un brushing y me pongo lacio, pero para un evento, un cumpleaños, algo. Pero cuando me lo hago en mi casa me dicen que no les gusta.

Los rulos son una marca de tu personalidad.

Puede ser, la gente me asocia con rulos. De hecho las veces que me hago lacio no me reconocen.

¿Te cuidás el pelo de una manera especial?

Me baño y a veces me pongo crema de peinar. No requiere tanto cuidado. Y de vez en cuando me hago un baño de crema. Dejo que se seque solo.

El año pasado fuiste a la ceremonia de los Grammy cuando fuiste nominada. ¿Cómo estuvo?

Fue una experiencia estresante, pero estuvo muy divertido. Me aportó más que nada el hecho de darme a conocer más, pero no mucho más. Hoy en día capaz la gente me reconoce un poco más.

Y este año y el pasado ganaste el Premio Gardel.

Sí, me pareció muy importante y me gustó mucho compartirlo con mi padre, que se llevó todos los premios. Yo estaba nominada sólo en una categoría y gané, y me emocionó mucho.

¿Para ti es tan importante componer como cantar?

Sí, es muy importante. Tanto que a veces no me sale tan bien como me gustaría, como mi padre, que cada día hace una canción nueva. Me gustaría que sea así. Lo que hago es ejercitar. A veces me salen cosas, y a veces no sale nada. Pero lo importante es estar todos los días y dedicarle un par de horas, o un par de minutos, a eso. Que no lo hago todo el tiempo porque me cuesta.

Aparte del ejercicio creativo, al componer estás involucrando emociones y tu propia vida, ¿o no necesariamente?

No sé si las manejo bien, las emociones están. Por lo general las canciones hablan de mí.

El Espejo

El rasgo físico con el cual te reconciliaste:

Mi pelo.

Algo en lo que tenés que mejorar:

La confianza.

El mejor aspecto de tu personalidad:

La sensibilidad.

La última vez que fuiste audaz:

Trato de ser audaz todos los días. Pero no me acuerdo de algo puntual.

El próximo desafío:

Mi próximo disco.